La tomografía computarizada, TC, TAC o escáner es un procedimiento de diagnóstico por imagen. El estudio se realiza con el paciente tumbado en una camilla que se desplaza mecánicamente, y que se hace pasar por un anillo o gantry. El gantry envía múltiples haces de rayos X simultáneamente desde diferentes ángulos, que son analizados con ayuda de un complejo sistema informático para reconstruir las imágenes en diferentes planos e incluso de forma tridimensional. Un TC ofrece mucho más detalle que una radiografía convencional y proporciona al veterinario una información anatómica más precisa. La realización de un TC está indicada cuando otras pruebas más sencillas y de menor coste no ofrecen información suficiente para llegar a un diagnóstico.
Durante el examen es posible que se utilice un medio de contraste administrado por vía intravenosa, que tiene como objetivo resaltar ciertas regiones y es necesario para obtener la mayor cantidad de información diagnóstica posible